El fotómetro en la Fotografía

13/03/2018

¿Definición de fotómetro?

Un fotómetro es la herramienta con la que medir la luz. Seguro que al escuchar la palabra fotómetro estás pensando en ese que los fotógrafos profesionales llevan en la mano pasándolo por la cara de las modelos. Bueno pues ese es un tipo de fotómetro que llamamos fotómetro externo, fotómetro de mano, exposímetro manual. Tiene muchos nombres pero lo importante es que tengas claro que es y para que sirve. Nuestra cámara digital también tiene un fotómetro por eso te estarás planteando la siguiente pregunta:

 ¿Es mejor un fotómetro externo o el de la cámara es suficiente? 

Son cosas distintas, si bien es verdad que los mejores resultados los vas a obtener con el fotómetro externo en la mayoría de los casos. El principal motivo es que el fotómetro de mano mide la luz incidente, la que recibe el motivo que quieres fotografiar. El fotómetro de tu cámara solo medirá la luz reflejada, que es la luz que llega hasta la cámara. Esto te habrá dado como resultado, en no pocas ocasiones, unos resultados muy distantes de lo que te estaba diciendo tu cámara. De hecho la mayoría de las veces y situacionoes, cuando llevamos mucho tiempo trabajando con la misma cámara, las conocemos y jugamos a darle uno o dos puntos más de lo que marca la medición.

Además de esto, por muy precisa que sea la medición puntual del fotómetro de la cámara, nunca será comparable a la medición puntual y exacta que podemos hacer con un exposímetro de mano. Podemos ir a puntos muy concretos de la escena y saber la medición exacta para obtener el resultado deseado. 

El resultado que nos arroja un fotómetro de mano es muy sencillo de leer. Nos dará los valores de ISO, velocidad de obturación y apertura de diafragma precisos para que la zona que hemos medido que expuesta a la perfección.

¿Cuando se usa el fotómetro externo?

Pues en base a lo que te he contado podríamos decir que cuanto más lo uses mejores serán los resultados, aunque hay casos en los que vas a tener serios problemas si no utilizas el exposímetro externo:

  • Cuando la escena que vas a fotografiar tenga muchas zonas blancas, ya que el reflejo que da la luz es mayor que la luz que recibe, y va a volver loca a tu cámara. Una situación muy clara en la que te encontrarás esto será en la nieve, o también cuando trabajes con un fondo blanco.
  • Te pasará lo mismo cuando sean escenas con iluminación muy baja. Las fotos tenderán a quedarte muy sobreexpuestas ya que el fotómetro tomará como referencia las zonas más oscuras, y esto puede que no sea lo que de verdad estás buscando.
  • Cuando hagas fotos a contraluz, sobre todo en la hora dorada en esos atardeceres en que hacemos las fotos más cálidas, el fotómetro recogerá tanta luz que las fotos te saldran subexpuestas. En este caso la medición sobre el rostro de los modelos será la única manera de obtener la medición exacta, sin estar jugando al método ensayo/error que nos hará perder la espontaneidad de esas primeras tomas.
  • Trabajando sobre situaciones en las que tenemos un contraste muy marcado. El fotómetro nos ayuda a conseguir una exposición perfecta donde no se nos quemen las luces ni se nos subexponga toda la imagen

  • Situaciones en que tenemos varias luces simultáneas (luz de ventana así como luz artificial) y queremos calcular como conseguir el máximo de detalle sin quemar nuestra imagen.

  • Medir la luz en el estudio o en cualquier situación que ilumines con un flash es casi imposible con el exposímetro de tu cámara. Con el fotómetro podrás saber la luz exacta que recibe tu escena en el momento en que salta el flash. ¿Verad que mola?

¿Comprar un fotómetro es una buena inversión?

Por su puesto que sí. Cómprate un fotómetro. Es un accesorio que jamás debería faltar en tu bolsa de transporte. Se que suena precipitado, pero si has llegao hasta aquí no creo que tenga sentido pensar que no necesitas el fotómetro. Si de verdad quieres ser el dueño de la escena y no pasarte horas en lightroom ajustando niveles y falseando el resultado de tus disparos debes hacerte con uno. La foto mejor retocada es la que no hay que retocar, y los niveles es una de las cosas que más guerra nos dá por culpa de la mala medición de la luz. 

Si quieres componer una escena tipo bodegón o un retrato perfecto necesitarás el fotómetro para no pasarte el rato mirando el histograma de la cámara. A parte de decirle al pobre modelo que no pasa nada, que es solo una prueba... ¿Pruebas? ¿El fotógrafo profesional que he contratado necesita hacer pruebas?. Componer una escena con luces y sombras sin el fotómetro puede ser un trabajo eterno... a que te suena?

Por último te diré que no te dejes engañar por programas que puedes instalar en el teléfono para medir la luz. No son nada exactos, y a parte la imagen que das como fotógrafo es bastante deprimente. Si quieres hacer fotografías, que significa literlamente escribir con la luz, no puedes dejar al azar o al automatismo de la cámara de fotos una labor tan importante.